AIVORIQ
Portada de la noticia: 7 errores en el escáner intraoral que pueden comprometer un trabajo protésico

7 errores en el escáner intraoral que pueden comprometer un trabajo protésico

7 errores en el escáner intraoral que pueden comprometer un trabajo protésico

El escáner intraoral ha transformado la comunicación entre clínica y laboratorio. Permite enviar una impresión digital prácticamente al instante, simplifica determinados pasos del flujo de trabajo y facilita que el diseño protésico comience sobre una representación tridimensional de la situación clínica.

Pero hay una idea importante que no conviene perder de vista: digitalizar una impresión no elimina la posibilidad de error.

El laboratorio únicamente puede trabajar con la información que recibe. Si un margen no se ha registrado correctamente, falta una superficie relevante o la relación entre ambas arcadas no corresponde con la situación real del paciente, disponer de un archivo digital no resuelve el problema.

De hecho, una de las claves de un buen flujo digital no está solamente en utilizar un escáner intraoral avanzado, sino en conseguir que la información clínica llegue al laboratorio con la calidad necesaria para diseñar y fabricar la restauración.

Estos son algunos de los errores que pueden comprometer ese proceso.

1. El margen existe, pero el laboratorio no puede verlo

En una restauración sobre diente natural, el margen de preparación es una de las referencias fundamentales para el diseño.

El problema aparece cuando esa línea de terminación no queda perfectamente identificada en el escaneado intraoral. Puede suceder por la posición del margen, por la interferencia de los tejidos blandos o simplemente porque determinadas zonas no han quedado suficientemente expuestas durante la captura.

Desde la clínica puede parecer que la preparación está correctamente escaneada. Sin embargo, cuando el archivo llega al laboratorio, una parte del margen puede resultar difícil de interpretar.

Y si la información no está en la malla, el software de diseño tampoco puede recuperarla con precisión.

Por eso, antes de enviar el caso conviene comprobar algo más que la apariencia general del modelo:

¿Puede seguirse claramente la línea de terminación en todo su recorrido?

En trabajos de prótesis fija, este pequeño detalle puede tener una gran influencia sobre el ajuste final de la restauración.

2. La humedad puede alterar más información de la que parece

El escáner necesita una superficie que pueda registrar de forma estable.

La presencia de saliva, sangre o fluido crevicular puede dificultar la captura de determinadas zonas, especialmente cuando se trabaja cerca del margen gingival.

No se trata únicamente de conseguir una imagen visualmente más limpia. Un campo mal controlado puede provocar pérdidas de información, superficies poco definidas o zonas que el software intenta reconstruir a partir de registros insuficientes.

El control de los tejidos y de la humedad sigue siendo, por tanto, un paso clínico esencial incluso dentro de un flujo completamente digital.

La tecnología ayuda a registrar la realidad clínica, pero no puede registrar aquello que no resulta visible.

3. Una malla completa no siempre es una malla útil

Uno de los riesgos del escaneado digital es asociar automáticamente una imagen 3D aparentemente completa con una impresión correcta.

No siempre es así.

Puede existir suficiente información para visualizar la arcada en pantalla y, al mismo tiempo, faltar detalle precisamente en las zonas más importantes para el trabajo protésico.

Conviene prestar especial atención a:

  • Superficies interproximales;
  • Áreas distales de las preparaciones;
  • Zonas cercanas al margen;
  • Espacios reducidos entre dientes adyacentes;
  • Anatomía relevante para la emergencia de la restauración.

La pregunta no debería ser únicamente “¿he escaneado toda la zona?”, sino:

“¿He registrado todo lo que el laboratorio necesitará para diseñar esta restauración?”

Ese cambio de perspectiva puede evitar muchos problemas posteriores.

4. Utilizar la misma estrategia de escaneado para todos los casos

Una corona unitaria y una rehabilitación de arcada completa no presentan las mismas exigencias.

A medida que aumenta la extensión del escaneado, el sistema debe relacionar un mayor número de capturas para construir el modelo tridimensional. Por eso, la estrategia utilizada durante el registro puede influir en la precisión final.

No existe una única secuencia de escaneado válida para cualquier situación clínica.

Los diferentes ecosistemas —3Shape, Medit, iTero, Primescan y otros sistemas de odontología digital— cuentan con sus propios protocolos y recomendaciones de adquisición.

Especialmente en casos extensos, seguir una estrategia adecuada ayuda a reducir posibles desviaciones acumulativas y facilita que el laboratorio reciba una representación coherente de toda la arcada.

El objetivo no es escanear más. Es escanear de forma ordenada y con una estrategia adaptada al caso.

5. En implantología, el scan body también forma parte de la precisión

Cuando el tratamiento se realiza sobre implantes, entra en juego otro elemento fundamental: el scan body.

Su función es trasladar al entorno digital la posición tridimensional del implante para que posteriormente pueda utilizarse esa información durante el diseño protésico.

Por eso, no basta con que el scan body aparezca en la imagen.

Su correcta colocación, el registro completo de su geometría y la correspondencia con la biblioteca digital utilizada forman parte del proceso de transferencia de información entre clínica y laboratorio.

Este punto adquiere todavía más importancia cuando aumenta el número de implantes o la extensión de la rehabilitación. En este tipo de casos, pequeños errores de registro pueden tener consecuencias mucho mayores que en una restauración unitaria.

6. Reescanear una zona no siempre significa corregirla

Cuando el operador detecta un área dudosa, es habitual volver sobre ella con el escáner.

Pero añadir nuevas capturas no garantiza necesariamente una mejor impresión digital.

Los escáneres intraorales construyen el modelo relacionando sucesivamente diferentes imágenes. Si el nuevo registro se incorpora sobre una zona con información inconsistente, seguir escaneando puede no resolver el origen del problema.

Cada sistema dispone además de herramientas específicas para eliminar, corregir o volver a registrar determinadas áreas.

Por eso, ante una zona defectuosa, resulta preferible identificar el problema y corregirla siguiendo el protocolo del propio sistema, en lugar de acumular capturas sin una estrategia clara.

En odontología digital, más información no siempre significa mejor información.

7. La impresión puede ser correcta y fallar en la mordida

Hay un último paso que en ocasiones recibe menos atención de la que merece: el registro interoclusal.

Podemos disponer de un excelente escaneado de la arcada superior y de otro igualmente preciso de la inferior. Pero si la relación entre ambas no refleja correctamente la mordida del paciente, el laboratorio comenzará el diseño sobre una información equivocada.

El registro de mordida permite al software posicionar ambos modelos entre sí y condiciona posteriormente aspectos tan importantes como los contactos oclusales.

Una relación incorrecta puede traducirse en contactos prematuros o en una mayor necesidad de ajustes en clínica.

Por eso, especialmente en rehabilitaciones protésicas complejas, la mordida digital no debería considerarse un simple trámite al final del escaneado.

El escáner intraoral no sustituye al criterio clínico

Los escáneres intraorales actuales ofrecen posibilidades extraordinarias y han permitido avanzar hacia flujos de trabajo cada vez más rápidos, predecibles y conectados.

Pero el resultado no depende únicamente del dispositivo.

Influyen también la preparación clínica, la estrategia de escaneado, el control de tejidos, la extensión del caso, el registro de la mordida y la calidad de la información que finalmente recibe el laboratorio.

Por eso, quizá la pregunta no debería ser solamente qué escáner intraoral utilizamos, sino qué calidad tiene el archivo que estamos enviando.

En AIVORIQ entendemos el flujo digital como un trabajo compartido entre clínica y laboratorio. La tecnología permite transferir información con enorme precisión, pero son el conocimiento clínico, el criterio protésico y una buena comunicación los que permiten convertir esa información en una restauración funcional, precisa y estéticamente integrada.

Porque el objetivo no es simplemente enviar un archivo STL o PLY.

El objetivo es que el laboratorio reciba toda la información que necesita para hacer bien el trabajo desde el principio.

Si quieres conocer cómo trabajamos los casos digitales en AIVORIQ, descubre nuestras soluciones de prótesis fija, estética dental e implantología o contacta con nuestro equipo para estudiar conjuntamente tu próximo caso.


Preguntas frecuentes sobre el escáner intraoral

¿Es suficientemente preciso el escáner intraoral para realizar prótesis fija?

Sí. El escaneado intraoral permite trabajar con gran precisión en restauraciones sobre dientes cuando se registra correctamente toda la información necesaria. La calidad del resultado dependerá no solo del escáner utilizado, sino también de factores como la visibilidad de los márgenes, la estrategia de adquisición y las características del propio caso.

¿Qué debe revisar el odontólogo antes de enviar un escaneado al laboratorio?

Especialmente la correcta visualización de los márgenes, la ausencia de zonas relevantes sin registrar, las superficies interproximales, el registro de mordida y, en implantología, que los scan bodies estén correctamente posicionados y completamente escaneados.

¿Es lo mismo escáner intraoral que impresión digital?

El escáner intraoral es el dispositivo utilizado para registrar la boca del paciente. El resultado de ese proceso constituye la impresión o registro digital que posteriormente puede utilizarse dentro del flujo CAD/CAM para diseñar la restauración.

¿Influye la estrategia de escaneado en el resultado?

Sí. El recorrido y la secuencia utilizados durante la adquisición pueden influir en la precisión de la malla, especialmente a medida que aumenta la extensión del escaneado. Por eso es recomendable seguir el protocolo indicado por el fabricante y adaptarlo al tipo de caso clínico.