
Entrevista a Iñigo Sánchez Trujillo, CEO AIVORIQ
«El futuro de la prótesis dental no se construye en solitario»
AIVORIQ es el grupo de laboratorios protésicos dentales que está redefiniendo el concepto de colaboración en el sector. Hablamos con su CEO sobre el origen del proyecto, su apuesta por la tecnología y la inteligencia artificial, y la visión que guía a los 20 laboratorios que ya forman parte de esta nueva entidad.
ORIGEN Y PROPÓSITO
¿Cómo nace AIVORIQ y qué necesidad del mercado viene a cubrir? AIVORIQ nace de una convicción muy clara: el sector protésico dental en España tiene un talento y una calidad técnica extraordinarios, pero estaba enormemente fragmentado. Teníamos laboratorios con décadas de trayectoria, con técnicos de altísimo nivel, pero cada uno operando en solitario, sin posibilidad de compartir conocimiento, acceder a tecnología punta o afrontar de forma conjunta los retos de la digitalización. En 2024 comenzamos a construir lo que entonces llamamos Digitaldent —una marca provisional— con el objetivo de agrupar bajo una misma visión a los mejores laboratorios del país. A principios de 2026 completamos el rebranding hacia AIVORIQ, un nombre que refleja mejor la ambición y la realidad del proyecto: un ecosistema de laboratorios digitales de referencia que va más allá de lo establecido.
MODELO DE GRUPO
¿Qué significa exactamente ser un «ecosistema» de laboratorios? ¿Cómo se diferencia de un grupo de compras o una franquicia? Uno de nuestros principios fundacionales es el respeto absoluto por la identidad de cada laboratorio. Cada zona, territorio, clínica o paciente responde de manera diversa a la misma cartera de servicios. La clave es saber gestionar desde cada laboratorio, las necesidades particulares de cada doctor /paciente. Nada que ver con modelos que se basan en la estandarización de servicio y criterios únicos. Cada uno de los 20 laboratorios que forman parte del grupo conserva su nombre, su cultura, la relación de confianza que ha construido durante años con sus clínicas. Lo que nosotros aportamos es la capa de sinergias: acceso a las mejores prácticas del sector, formación continua de alto nivel, tecnología compartida e inteligencia colectiva. El ecosistema genera valor precisamente porque cada nodo es fuerte e independiente, pero al mismo tiempo se beneficia de la red. “No queremos borrar trayectorias. Queremos potenciar el talento que ya existe y conectarlo para que genere un impacto que ningún laboratorio podría alcanzar en solitario.” — CEO de AIVORIQ
TECNOLOGÍA E IA
AIVORIQ se posiciona como un grupo digital donde la inteligencia artificial forma parte del ADN. ¿Cómo se traduce eso en el día a día de los laboratorios?
La tecnología no es un añadido estético para nosotros, es la infraestructura sobre la que operamos. Nuestro grupo ya está integrando la inteligencia artificial en sus flujos operativos y el impacto es muy tangible. Pero quiero ser muy preciso en algo: la tecnología está al servicio del factor humano, no al revés. El técnico protésico sigue siendo el corazón del laboratorio. Lo que hemos conseguido es liberar su tiempo y su talento de tareas repetitivas para que pueda concentrarse en lo que realmente importa: la maestría artesanal, la resolución de casos complejos, la relación con el odontólogo.
COLABORACIÓN CON ITA Y GOLIVE Recientemente han anunciado una colaboración con el Instituto Tecnológico de Aragón y Golive para desarrollar una solución de IA aplicada al flujo protésico. ¿En qué consiste exactamente?
Es uno de los proyectos que más nos entusiasman. Estamos desarrollando conjuntamente una solución de inteligencia artificial integrada en el entorno digital de gestión y producción protésica, diseñada específicamente para entornos multiclínica y multitecnología. Es decir, no es una herramienta aislada; es inteligencia conectada dentro del flujo de trabajo habitual. Uno de los elementos clave es la capacidad de verificar la calidad e integridad de las imágenes dentales en el momento de su generación. Hoy en día, muchas incidencias se producen porque una imagen llega al laboratorio con problemas técnicos y hay que citar de nuevo al paciente, repetir el proceso... Eso tiene un coste enorme para la clínica y una experiencia pésima para el paciente. Con esta solución, el sistema detecta el problema antes de que avance en el proceso y lo resuelve en el punto de origen.
A medio plazo, el objetivo es diseñar agentes de IA que faciliten activamente el trabajo tanto en clínica como en laboratorio. El sector dental no necesita más herramientas aisladas; necesita inteligencia conectada.
PROPUESTA DE VALOR PARA LA CLÍNICA
Desde la perspectiva del odontólogo o la clínica dental, ¿qué cambia cuando trabajan con un laboratorio de AIVORIQ frente a un laboratorio independiente? Para la clínica, AIVORIQ es sinónimo de servicio integral, eficiencia operativa y máxima calidad. Pero más allá de los atributos funcionales, hay algo que diferencia profundamente la experiencia: la escucha activa y la colaboración real. Entendemos que cada clínica, cada odontólogo y cada paciente son únicos. No hay protocolos genéricos que se aplican de forma mecánica. Nuestros laboratorios trabajan desde la cercanía, adaptándose a la forma de trabajo de cada profesional, ofreciendo un acompañamiento continuo. Esta manera de entender el servicio permite anticiparse a las necesidades, adaptarse a cada caso clínico y construir relaciones de confianza a largo plazo donde la calidad técnica va siempre de la mano del compromiso humano. Además, el odontólogo accede a capacidades de resolución de casos complejos y a formación avanzada que en un laboratorio independiente serían difícilmente accesibles. La red AIVORIQ pone a su disposición a los mejores especialistas del sector.
FORMACIÓN Y CONOCIMIENTO
Mencionan la formación avanzada como uno de sus pilares. ¿A quién va dirigida y qué forma toma?
La formación en AIVORIQ tiene una doble dirección: hacia dentro y hacia fuera. Hacia dentro, invertimos constantemente en la actualización de nuestros técnicos protésicos. El sector avanza muy rápido —en materiales, en digitalización, en técnicas de implantología— y no puede haber excelencia técnica sin formación continua de alto nivel, de la mano de referentes reconocidos en el ámbito protésico dental. Hacia fuera, también ofrecemos formación a los odontólogos de nuestras clínicas colaboradoras. Creemos firmemente en el modelo de trabajo conjunto entre técnico y dentista como la clave de una prótesis verdaderamente personalizada y de calidad superior. Cuanto mejor entiende el odontólogo el proceso de laboratorio, y cuanto mejor entiende el técnico las necesidades clínicas, mejor es el resultado para el paciente. Esa es la esencia de lo que llamamos «Together. Beyond.»
VALORES Y CULTURA
AIVORIQ habla de cuatro valores: experiencia, empatía, anticipación e innovación. ¿Cómo se manifiestan en la operativa cotidiana del grupo?
Estos cuatro valores no son aspiraciones abstractas; son formas concretas de actuar. La experiencia se manifiesta en que cada laboratorio del grupo aporta décadas de conocimiento técnico y relacional acumulado: eso no se improvisa. La empatía se traduce en una vocación de servicio real, en la capacidad de escuchar al odontólogo antes de proponer soluciones y en la flexibilidad para adaptarnos a cómo trabaja cada profesional. La anticipación es quizás el valor más estratégico en este momento del sector: la digitalización avanza a un ritmo sin precedentes y los laboratorios que no se adelanten quedarán fuera del mercado en pocos años. AIVORIQ existe precisamente para que ninguno de nuestros laboratorios enfrente esa transición solo. Y la innovación, finalmente, no es solo tecnológica. Es una mentalidad: la búsqueda permanente de cómo hacerlo mejor.
EXPANSIÓN Y FUTURO
Con 20 laboratorios ya integrados, ¿cuál es la hoja de ruta? ¿Hay previsión de seguir creciendo?
El crecimiento está en el ADN del proyecto, pero siempre bajo criterios muy exigentes. No buscamos volumen por el volumen. Cada laboratorio que se incorpora a AIVORIQ debe compartir nuestra visión, nuestros estándares de calidad y, sobre todo, nuestros valores. La confianza que construye un laboratorio con sus clínicas a lo largo de años es un activo extraordinariamente valioso que no podemos poner en riesgo incorporando actores que no estén a la altura. Dicho esto, sí tenemos una clara vocación de liderazgo. Queremos ser el grupo que no solo mira al futuro del sector protésico dental español, sino que trabaja cada día para construirlo. Eso implica seguir creciendo en número de laboratorios, en capacidades tecnológicas, en presencia territorial y en la profundidad de los servicios que ofrecemos tanto a técnicos como a odontólogos.
EL PACIENTE COMO CENTRO
En última instancia, ¿cómo repercute el proyecto AIVORIQ en el paciente que se sienta en el sillón dental?
Es la pregunta que nos hacemos constantemente, porque es la que da sentido a todo lo demás. El paciente no ve el laboratorio, no sabe quién ha fabricado su corona o su prótesis, pero sí percibe el resultado: si encaja perfectamente, si el color es el natural, si el proceso fue ágil y sin repeticiones innecesarias, si el tratamiento fue predecible y sin sorpresas. AIVORIQ trabaja para que cada uno de esos factores mejore de forma sistemática. Menos citas de repetición porque los flujos digitales funcionan bien desde el principio. Mejor calidad técnica porque los laboratorios comparten las mejores prácticas. Mayor personalización porque la relación entre técnico y dentista es más estrecha y fluida. Al final, nuestra razón de ser es una: elevar los estándares de la salud dental. Y eso solo cobra sentido cuando se traduce en bienestar real para la persona que confía su sonrisa a nuestros profesionales.
